Bienvenido una vez más a este emocionante viaje que es el embarazo. ¡Felicidades! Estás en la semana 34, y solo quedan seis semanas para que finalmente puedas conocer a tu bebé. Durante este período, tu cuerpo y el de tu pequeño experimentan transformaciones asombrosas cada día. Hoy, vamos a explorar juntos estos cambios, descubriendo cómo tu bebé crece y se desarrolla, y cómo tu propio cuerpo se adapta a este maravilloso proceso.
Los cambios en tu bebé
Tu bebé está rodeado de amor y, por supuesto, de una gran cantidad de hemoglobina y otras sustancias esenciales que le ayudan a formar sus propias defensas naturales. La placenta, ahora más grande, facilita el traspaso de estas sustancias vitales, preparando a tu pequeño para el mundo exterior. En este punto, el sistema digestivo de tu bebé está desarrollado y listo para funcionar fuera del útero si decidiera llegar un poco antes de lo esperado.
Desarrollo Sensorial y Físico
Tu bebé ya puede distinguir entre la luz y la oscuridad, envuelto en una suave claridad rojiza cada vez que la luz del sol ilumina tu vientre. Su oído está especialmente afinado, reconociendo tu voz entre todas, lo que seguramente fortalecerá vuestro vínculo desde el primer momento. En términos de nutrición, la glucosa y las proteínas son los principales proveedores de su energía, mientras que las vitaminas, minerales y el calcio vienen directamente de ti, lo que podría requerir que aumentes tu ingesta de algunos suplementos recomendados por tu médico.
Adapta tu cuerpo y mente
El crecimiento acelerado de tu bebé significa cambios y adaptaciones continuas en tu cuerpo. Tu útero se expande, presionando otros órganos y posiblemente haciéndote sentir más incómoda o con dificultades para respirar. También podrías notar un aumento en el hambre y la sed, señales de que tanto tú como tu bebé necesitáis refuerzo en la nutrición y la hidratación.
Preparativos para el Gran Día
Ahora que te acercas al final del tercer trimestre, las citas con tu médico se vuelven más frecuentes. Esto es para asegurar que tanto tú como tu bebé estéis en óptimas condiciones, vigilando signos de alarma como la preeclampsia. Tu bebé debería estar colocándose en posición para nacer, lo que significa que el parto ya no está tan lejos. Estar informada sobre los signos del trabajo de parto te mantendrá preparada y tranquila cuando llegue el momento.
Este viaje de nueve meses está lleno de maravillas, momentos emocionantes y, admitámoslo, algunos dolores y achaques. Pero cada paso te acerca más a sostener a tu bebé en tus brazos. Nunca pierdas la oportunidad de cuidarte, descansar y conectar con el pequeño ser que crece dentro de ti.
Recuerda, cada embarazo es único, así que sigue las recomendaciones de tu médico y permítete disfrutar de este hermoso tiempo. ¡Nos vemos en la semana 35, donde continuaremos explorando este increíble viaje juntos!




